5/5
Uno de los mejores institutos públicos de Almería, en un edificio centenario espectacular.
Los que se quejan de que no les cogen el teléfono deben desconocer que la administración pública recorta todo lo que puede en gastos de personal, lo que significa que apenas habrá un administrativo para atender a 1000 alumnos y sus familias. En esas condiciones es imposible, además, atender el teléfono a todas horas.
También hay quien se queja de la falta de mantenimiento del edificio, algo que se debe de nuevo a la falta de inversiones de la Consejería de Educación. Si en este edificio se hubieran ubicado la sede de la Delegación de Educación o del Rectorado de la UAL, seguro que se le habría hecho una obra de reforma multimillonaria. Pero como es un instituto de secundaria, nunca hay dinero para reformas en profundidad. Aún así, el edificio mantiene el tipo en bastante buenas condiciones teniendo en cuenta que se construyó en 1923 y que todos los años pasan 1000 jóvenes por sus aulas.
En cuanto al profesorado, hay de todo, como en todas partes, pero el nivel es de lo mejor de la provincia y el equipo directivo está tremendamente implicado en mejorar continuamente el funcionamiento del centro. Que es, por cierto, el único centro público donde se puede estudiar el prestigioso Bachillerato Internacional. Por algo será.