5/5
Al ver la publicidad de sus cursos se me hizo algo elevado, después me di cuenta que es el “costo promedio” de clases de repostería.
Te puedes inscribir desde su página o acudir a sus instalaciones (como fue mi caso). Lo que no fue de mi total agrado es que después de pagar te dan una lista que los utensilios que debes llevar e indicaciones para ir con el proveedor ubicado en zona rio para tomar medida de tu filipina.
En cuanto a las clases, el chef instructor muy profesional y con amplios conocimientos, sus ayudantes con muy buena actitud y muy serviciales (sin queja alguna y muy agradecida por lo aprendido).
La dinámica de la clase es en equipo por mesa de trabajo (las materias primas son de calidad), conforme avanza el curso sube el nivel de “complejidad”; sin embargo, con la ayuda del chef, todos los postres salen ?.
En caso de que no lo supieras (igual que yo), está a tu cargo lavar los utensilios que utilices y ayudar con la limpieza ?.
El coffe break solo lo tuvimos los dos primeros días (en verdad lo extrañé en días posteriores)?.
Consideraciones:
- Nadie usó al 100% sus propios utensilios (como es en equipo, se prestan).
- Dossier debería tener al final listado de marcas de las materias primas que utilizamos y de preferencia donde es más fácil conseguirlas para garantizar postres de calidad cuando los hagamos por nuestra cuenta.
- Pasar el contacto del chef quien nos puede ayudar a conseguir materias primas que no se venden en la tiendas de pastelería.
- La última clase se entrega diploma (me parece mucho tiempo solo para esa actividad).
Vestir la filipina personalizada y mandil, decir “oído chef” me hizo sentir muy profesional (aún sin saber nada)?, la verdad fue una bonita experiencia ?, tanto así que de vez en cuando regreso a tomar alguna otra clase ?.